domingo, 6 de julio de 2014

LA ESCUELA RESILIENTE



LA ESCUELA RESILIENTE



 La resiliencia está generando aportaciones de gran interés a los profesionales de la educación y de la intervención social. No es de extrañar que en estos tiempos de grandes transformaciones e incertidumbres en el contexto y, por supuesto, en las escuelas, surjan aires de esperanza y positivismo. Hemos visto que la resiliencia aporta básicamente una mirada positiva a la humanidad en su dimensión individual, que pone el centro de atención en lo social y lo comunitario y nos invita a vivir positivamente en el cambio e incluso facilitándolo. La resiliencia nos invita también a hacer intervenciones y políticas educativas que pongan la atención en las fortalezas, en lo que funciona, en las oportunidades y en crear comunidades educativas  “apreciativas” en las que se valore a las personas y a las escuelas.

 Forés y Grané (2012, p.15) describen un entorno socioeducativo resiliente como “aquel que posibilita a cada uno de los actores de ese entorno que desarrollen sus competencias académicas, sociales y vocacionales. Construir entornos educativos resilientes significa afianzar la confianza, el optimismo y la esperanza como elementos constitutivos del tejido escolar. Se trata de enhebrar relaciones mediante vocabularios de esperanza que se fundamentan en la frase: “tú me importas”.”
 Las aplicaciones al contexto escolar de la resiliencia han sido, y siguen siendo, múltiples, de acuerdo a la evolución de este concepto a lo largo del tiempo y al contexto de aplicación: desde la promoción de las características que se encontraron en niños resilientes, pasando por la complementación de éstas con la creación de contextos externos resilientes, hasta la implicación de toda la comunidad educativa en el diseño y la promoción de programas de resiliencia adaptado a las particularidades de cada contexto.
 La experiencia nos dice que pequeñas acciones realizadas por personas o departamentos espontáneamente en la promoción de la resiliencia tienen una gran repercusión en la comunidad educativa y que pueden aportar, cuando ésta es percibida, valorada y apoyada por sus miembros, la semilla para acciones de mayor envergadura. Me refiero a aquellas en las que se implica a toda la comunidad educativa en la construcción de una cultura de la resiliencia que incluyen acciones en diversos niveles y que facilitan la creación de sinergias entre sus elementos y sus componentes.
Implementando programas con los diferentes agentes de la comunidad educativa (alumnos, Profesorado, personal no docente, familias e incluso entorno sociocultural) en torno a:

v  Conocimiento sobre la resiliencia mediante formación o grupos de trabajo o de reflexión.
v  Exploración sobre las propios factores de resiliencia y de no resiliencia (individuales, comunitarios y por subsistemas).
v  Diseño e implementación de las acciones a realizar (programa) por toda la comunidad educativa preferiblemente.
v  evaluación de la implementación y ajustes.

El paradigma de la resiliencia permite analizar las realidades escolares y las dificultades que se presentan en los equipos y en los alumnos – muy especialmente los que presentan dificultades de aprendizaje, trastornos de comportamiento, los que han vivido o están viviendo situaciones traumáticas….- de un modo constructivo, reconociendo los problemas y movilizando los recursos de que se dispone, sean los que sean, desde la realidad y con firmeza desde el positivismo y la esperanza.




sábado, 5 de julio de 2014

¿QUÉ PUEDEN HACER LOS LÍDERES DE LAS ORGANIZACIONES PARA AUMENTAR LA RESILIENCIA EN SUS CENTROS DE TRABAJO?



VENTAJAS DE LA RESILENCIA EN LOS CENTROS DE TRABAJO


La resiliencia es un término que proviene de la física y se refiere a la capacidad de un material de recobrar su forma original después de haber estado sometido a altas presiones. En los últimos años esta definición se ha extendido y se utiliza también para describir la capacidad de individuos, familias, grupos y comunidades para afrontar exitosamente adversidades o riesgos y salir fortalecidos de los mismos. Esta capacidad no es estática, puede cambiar a lo largo del tiempo e, incluso, ser reforzada y aprendida en cierta medida.

Las características de la sociedad actual exigen cambios constantes en las empresas y quienes las componen. La necesidad de contar con capacidad para adaptarse a estos cambios, está probablemente en la mente de la mayoría de los líderes de las organizaciones actuales. Una manera de comprender este desafío es en términos de resiliencia. La misma puede presentarse de diferentes formas, pero está asociada principalmente con la flexibilidad, el optimismo y la adaptación. Las organizaciones se enfrentan diariamente a una multiplicidad de cambios, (como procesos de compra, venta y fusión, cambios organizacionales y culturales, crisis económicas, adaptación a las demandas del mercado, reducción o reasignación de personal, etc.), y la resiliencia es un factor fundamental para afrontar estos cambios exitosamente. Asimismo, las empresas pueden encontrarse con eventos traumáticos aislados, como por ejemplo, catástrofes naturales, accidentes laborales o despidos masivos, y las organizaciones resilientes tendrán más chances de sobrellevar estos sucesos. Pero la resiliencia es clave para que la organización pueda crecer y trascender a través del tiempo y no sólo sobrevivir a los estresores como los anteriormente mencionados.

CARACTERÍSTICAS DE LAS PERSONAS Y ORGANIZACIONES RESILIENTES:

Las organizaciones no son resilientes en sí mismas sino que esta cualidad se asienta en la resiliencia de las personas que la componen, se sostienen la una en la otra pero no son lo mismo. Entonces, ¿qué hace que algunas organizaciones puedan responder efectivamente a los cambios mientras que otras no? ¿Qué permite a ciertas personas recuperarse luego de dificultades en su vida personal o laboral? Algunas de las cualidades que caracterizan a las personas resilientes son las siguientes:

v  Aprendizaje continuo: están orientados hacia un aprendizaje constante, tanto en la adquisición de habilidades como en hacer uso de sus experiencias.
v  Autoeficacia y autoconfianza: toman las riendas de sus propias carreras y se arriesgan a generar cambios en las mismas, incluso, modificándolas completamente. Esto resulta ventajoso ya que hoy en día la inestabilidad laboral es mayor que en otros tiempos. 
v  Claridad en sus objetivos: tienen objetivos claros que les permite mantenerse focalizados y  darle dirección a sus vidas, así como también poner a las adversidades en perspectiva.

v  Iniciativa personal: se focalizan en lo que necesitan para lograr sus objetivos, en lugar de hacerlo en aquello que no pueden controlar o lo que los otros hacen o dejan de hacer para los mismos. Creen que ellos pueden determinar su futuro y no que éste es definido por otros.

v  Flexibilidad: tienen capacidad de aplicar las mismas habilidades en una variedad de situaciones. Esto requiere también de la capacidad para improvisar, en el sentido de identificar nuevas oportunidades o formas de aplicar esas habilidades a la situación actual.

Entre las características que distinguen a las organizaciones resilientes podemos mencionar:

v  Aprendizaje organizacional: hacen uso de las experiencias pasadas para aprender y, de ser necesario, hacer cambios en circunstancias actuales en base a ese conocimiento. Para esto es preciso crear formas sistemáticas para identificar y convertir las habilidades, el conocimiento y las experiencias individuales en recursos organizacionales. 

v  Misión corporativa: mantienen una relación entre la misión declarada y la sensación de tener objetivos en común, lo cual impulsa y compromete a los miembros de la empresa en todos sus niveles. 

v  Cultura corporativa: las organizaciones resilientes tienen un fuerte sentido de la cultura o identidad que mantiene a las personas unidas bajo un objetivo común.

v  Alianzas estratégicas y de compañerismo: piensan en términos de redes de compañerismo y alianzas estratégicas. James Moore se refiere a esto como “ecosistemas de negocios”, o sea, tener redes de trabajo organizacionales y personales flexibles que permitan compartir ideas, soluciones y problemas con otros y de las que se pueda obtener feedback.

v  Ligar el desempeño organizacional con compensaciones:  brindan opciones, incrementan la posibilidad de invertir en la compañía e incentivan a los empleados para que permanezcan en ella (por ejemplo, con cursos de actualización, entrenamiento, permitiendo a todo empleado hacer propuestas, etc)

v  Capacidad para improvisar: alientan  a imaginar nuevas alternativas y oportunidades y a explotar al máximo los recursos con los que cuentan. Esto permite que en circunstancias difíciles, por ejemplo, si no puede contarse con los recursos o herramientas habituales, puedan desplegarse otras opciones. Por ejemplo, la empresa postal UPS alienta explícitamente a sus empleados a improvisar para que los mensajes lleguen a su destino a tiempo.
QUÉ PUEDEN HACER LOS LÍDERES DE LAS ORGANIZACIONES PARA AUMENTAR LA RESILIENCIA EN SUS CENTROS DE TRABAJO?

Hay ciertas medidas que pueden llevarse a cabo con este objetivo, teniendo en cuenta que la resiliencia puede ser aprendida y fortalecida por prácticas organizacionales y de gestión, por ejemplo:

v  Enfrentar los desafíos internos y externos creando estrategias para lidiar con ellos y tomándolos como oportunidades.

v  Utilizar el poder que tiene la comunicación y el desarrollo de una misión, visión y valores comunes así como objetivos a corto plazo para que el trabajo tenga sentido.

v  Alentar la innovación y creatividad en los equipos de trabajo.

v  Equilibrar optimismo con realismo pragmático y ayudar a sus equipos a evaluar las prioridades y desarrollar planes de acción viables.

v  Crear formas sistemáticas de manejar y conservar el conocimiento dentro de la organización, ya que la resiliencia y el aprendizaje van de la mano.

v  Brindar a los empleados flexibilidad y posibilidades de control sobre sus tareas, ofreciendo acceso a entrenamiento y capacitación.

v  Favorecer el equilibrio entre la vida personal y laboral.

Las organizaciones resilientes son proactivas, reconocen la necesidad de hacer cambios antes de ser forzados por los mismos y responden con flexibilidad a los desafíos. Hoy en día, la resiliencia organizacional implica claras ventajas. Aquellas organizaciones que la poseen tienen más probabilidades de que sus empleados tengan menores niveles de estress, sus equipos de trabajo innoven constantemente y sean más efectivos, dando lugar a una mayor productividad y, en consecuencia, éxito y rentabilidad.




CONSEJOS PARA CUIDAR LA VOZ Y EVITAR LA DISFONÍA DOCENTE




La voz es uno de los más importantes instrumentos de los docentes, ya que hablamos continuamente con nuestros alumnos en el aula, y es por ello que debemos tener un especial cuidado en ella, para evitar serios problemas de salud. La disfonía es uno de los problemas más comunes que se dan en nuestra profesión, ya sea por una mala utilización de la voz por falta de conocimientos para hablar de manera adecuada sin dañarnos, o por un problema físico. Se define como un “Trastorno momentáneo o duradero de la función vocal considerado como tal por la propia persona o por su entorno”.

Los síntomas más claros que nos indican una posible disfonía son: ronquera, carraspeo, aspereza; cambios del tono de la voz; dolor agudo asociado al uso vocal; y cambios en la habilidad para hablar.


Aquí os dejo unos consejos para que cuidéis vuestra voz, pero no olvidéis que si tenéis problemas persistentes debéis acudir a un especialista a que os oriente y os trate.

Lo que debemos hacer para tener una voz sana es:

v  Mantener una buena higiene de boca y nariz, tratando los enfriamientos y los problemas alérgicos en cuanto se presenten.

v  Dormir y descansar lo suficiente.

v  Evitar el tabaco y el alcohol

v  Atender cuanto antes infecciones respiratorias y alérgicas

v  Consultar a un médico si tenemos síntomas de reflujo gástrico

v Beber abundante líquido durante todo el día y especialmente antes y durante el habla seguida

v Respetar el reposo vocal horario (15 minutos cada hora de habla seguida.
   Reposa la voz después de la jornada laboral. Reposa el fin de semana)

v Evitar gritos, ruidos, imitaciones con la voz y usarla continuamente si no tiene entrenamiento.

v  Evitar esfuerzos de voz durante el ejercicio físico.

v Evitar carraspear y toser continuamente para aclarar la garganta.

v  Mantener la garganta relajada cuando comience a hablar

v  Evitar ambientes contaminados por ruido y humo.

v  No hablar con la boca semicerrada,

v  Evitar ambientes ruidosos que obliguen a elevar el volumen

v  Evitar ambientes cargados y tóxicos (humo, disolvente, polvo..)

v  Usar humidificadores en ambientes secos (calefacción, aire acondicionado…)

v  Mantener la postura adecuada, sin forzar los músculos.

v  Evitar el estrés.

v  En nuestra práctica diaria en el aula, podemos utilizar diversas estrategias para captar la atención de los alumnos. (Yo las he probado personalmente durante todos mis años de docencia, y en realidad  dan más resultado que ir gritando por el aula).

v  Sustituir los gritos de atención por otras técnicas que igualmente capten la atención de nuestros alumnos, como  por ejemplo:

*Dar unas palmadas.
*Contar con algún elemento de ayuda, como una campanita, un Cascabel. 

v  Apagar y encender la luz varias veces seguidas (los niños se extrañarán y se callarán, entonces podréis hablar sin forzar la voz)

v  Comenzar a cantar una canción conocida por ellos muy bajito. Algunos empezarán a seguiros, e irán cantando, hasta que todos lo hagan. Entonces al acabar la canción y todos callen podréis hablar sin problemas y sin forzar la voz.

v  Llamar a varios alumnos y explicarles un “secreto” al oído. No hay mayor curiosidad que la de los niños. Tened por seguro que todos callarán para “ver” que es eso que le contáis a los otros compañeros.

v  Empezad a explicar un cuento con la frase mágica… Erase una vez. Y seguid contando una historia que os inventéis que sea protagonizada por los niños. Todos querrán estar en la historia, y vosotros debéis de ir nombrando a los que estén callados.

v  Felicitarlos. Si están callados, podéis decir en voz alta (no gritéis)… Felicito a …, por que está muy guapo/a trabajando o jugando, o almorzando (lo que esté haciendo).  Todos quieren que los felicitéis así que callarán bien rápido.

v  Poned una canción infantil que les guste en un CD. Todos comenzarán a cantar rápido.

v  Simplemente sentaos, y miradlos mientras se callan. Los que os vean irán avisando a los demás de que estáis esperando para hablar. Cuando callen, preguntad… ¿Puedo hablar ya?. Gracias.  Y explicad lo que tengáis programado.



viernes, 4 de julio de 2014

LAS CINCO MENTES DEL FUTURO



Las Cinco Mentes del Futuro
Howard Gardner

Howard Gardner (Scranton, Estados Unidos, 11 de julio 1943) es un psicólogo, investigador y profesor de la Universidad de Harvard, conocido en el ámbito científico por sus investigaciones en el análisis de las capacidades cognitivas y por haber formulado la teoría de las inteligencias múltiples, la que lo hizo acreedor al Premio Príncipe de Asturias de Ciencias Sociales 2011.

En su libro “Las Cinco Mentes del Futuro”, Gardner nos propone las que, a su juicio, van a ser las mentes que nos serán necesarias si queremos prosperar en el mundo futuro y que además deberíamos desarrollar.

¿Por qué estas Cinco Mentes? Y no otras, podríamos plantearnos. A lo que Gardner contesta que “estas cinco son las más valoradas en el mundo actual y aún lo serán más en el futuro. Abarcan tanto el espectro cognitivo como la iniciativa humana.”
Sí, pero hay otras mentes: la tecnológica, la digital, la democrática, la flexible, la emocional, la estratégica, la espiritual… ¿Por qué estas no podrían ser consideradas como del futuro también? Pues Gardner establece como la principal finalidad de este libro la defensa enérgica del quinteto que nos presenta.

Con estas “mentes” como las denomina, “toda persona estará en condiciones de enfrentarse a lo previsible así como a aquello que no es posible anticipar.”
Y ¿Cuáles son estas mentes?

La Mente Disciplinada: “Es preciso dedicar diez años al dominio de una disciplina y trabajar de manera constante a lo largo de los años para mejorar las habilidades y la comprensión. Si un individuo no cuenta en su haber con, al menos, una disciplina, estará destinado a seguir el paso que le marquen los demás.”

La Mente Sintética: “La capacidad de sintetizar es decisiva a medida que la información se acumula e incrementa a ritmos vertiginosos.”

La Mente Creativa: “Basándonos en la disciplina y la síntesis, la creatividad abre nuevos caminos, presenta nuevas ideas y plantea nuevas preguntas. La creatividad no está sujeta a reglas por lo que nos mantendrá un paso por delante de los robots y los ordenadores más sofisticados.”

La Mente respetuosa: “Observar y aceptar las diferencias entre los individuos y los grupos humanos, comprender y trabajar juntos de forma efectiva. En un mundo en que toso está interrelacionado, la intolerancia o la falta de respeto han dejado de ser una opción viable.”

La Mente Ética: Esta Mente reflexiona a un nivel más abstracto que la mente respetuosa, acerca de la naturaleza del propio trabajo y sobre las necesidades y deseos de la sociedad en que vivimos. Cómo podemos actuar de forma desinteresada para mejorar nuestro entorno.”
Y bien, con este resumen, ya tenemos incentivos suficientes para leer este interesante libro de Gardner, que es hoy en día uno de los 10 pensadores más influyentes de nuestro tiempo según el Wall Street Journal.



CÓMO ENSEÑAR EL AUTOCONTROL DE LA CONDUCTA IMPULSIVA EN EL AULA A TRAVÉS DE LA TÉCNICA DE LAS BURBUJAS DE JABÓN


CÓMO ENSEÑAR EL AUTOCONTROL DE LA CONDUCTA IMPULSIVA EN EL AULA A TRAVÉS DE LA TÉCNICA DE LAS BURBUJAS DE JABÓN.



Tener autocontrol de nuestras emociones no siempre es fácil, y mucho menos si hablamos de los niños. Las técnicas más comunes para educar este autocontrol, han estado por mucho tiempo basadas en el uso sistematizado de premios y castigos. Este tipo de aprendizaje tiene como objetivo, enseñar a expresar y ejecutar sus necesidades de una forma apropiada.  Es un planteamiento de enseñanza del niño cuyo  fin es  que aprenda a controlar sus propias conductas no deseadas con ayudas de estímulos externos (en este caso el castigo).

En el aula de educación infantil es muy normal encontrar niños que en muchas ocasiones presenten conductas reprobables.  Y no siempre debemos aplicar la técnica del castigo. Existen otras técnicas en las que a través del juego podemos enseñar a los niños a controlar sus emociones más negativas. Una de estas técnicas es la de las burbujas de jabón.

A casi todos, ya seamos grandes o pequeños, nos encantan las burbujas de jabón. Verlas formarse y salir volando al soplar, es siempre divertido, pero aún lo es más corretear detrás de ellas para hacerlas explotar. Pues bien, es justo en este último punto donde nos apoyaremos los adultos para enseñar a nuestros peques que podemos controlar nuestros impulsos y, en consecuencia, nuestra manera de actuar.

La actividad es muy simple. Se trata de colocar a los niños sentados en círculo o como tengáis costumbre de hacerlo a la hora de trabajar en asamblea, y a continuación explicar que nosotros vamos a hacer pompas de jabón pero que no pueden tocar ninguna, que hemos de dejar que esta vez, sean ellas las que nos toquen. Podéis añadir algún cuento fantástico sobre las burbujas de jabón mágicas que querían ser amigas de los niños, y no querían que ellos las explotaran por que si no se pondrían tristes. 

Una vez que explicáis la historieta para motivarlos, dejáis bien claro, que el que no sea capaz de controlarse y toque una, o sople,  perderá y se sentará en su silla. El ganador o ganadora será nombrado “amigo oficial de las burbujas de jabón” y podéis premiarlo con un gomet conmemorativo del evento y nombrarlo “Hacedor de burbujas oficial del día”.

Cuando hagáis las burbujas, los veréis como se quedarán con muuuuchas ganas de tocarlas pero aprenderán, poco a poco, a controlarse y no hacerlo. Conforme sean las burbujas las que los toquen a ellos y les exploten encima, veréis sus caritas emocionadas.  Cuando hayáis acabado, podéis jugar un ratito más de manera libre, siendo el ganador el que en esta ocasión haga las burbujas.  Os lo pasaréis muy bien, y ellos aprenderán sin darse cuenta.