miércoles, 2 de julio de 2014

PROPUESTA DE ACTIVIDADES PARA TRABAJAR LA EDUCACIÓN EMOCIONAL





Un aspecto muy importante de la educación infantil, es la educación emocional. Los niños desde pequeños han de aprender a reconocer y canalizar sus emociones y sentimientos. Trabajando la educación emocional ayudamos a los pequeños a ser pacientes, participativos, empáticos, aprendiendo a reconocer y regular sus propias emociones. Los objetivos que se intentan conseguir con el trabajo sobre educación emocional en el aula, son los siguientes:

v Favorecer el desarrollo de la confianza básica como sustento para la formación de la persona.

v    Construir una actitud empática como base de la solidaridad.

v Sentir placer con las demostraciones de las propias emociones y sentimientos.

v    Afianzar el desarrollo del lenguaje.

v    Desarrollar conceptos matemáticos.

v   Adquirir vocabulario emocional.

v  Identificar de las propias emociones y sentimientos.

v  Reconocer los sentimientos y emociones de los demás.

A continuación os dejo unas actividades que podemos trabajar en clase con los pequeños:

v  El reloj de las emociones: sobre un círculo de cartulina, enganchamos las imágenes de diversos niños que muestran diferentes emociones (alegría, tristeza, sorpresa, enfado, vergüenza, etc), y en el centro enganchamos una flecha que pueda girar.  Una vez tenemos el reloj construido, podemos hacerlo servir para diferentes actividades:

Explicamos un cuento: a medida que narramos el cuento, los alumnos colocan la flecha en una u otra emoción, en función de las situaciones y sentimientos que estaba atravesando el personaje del cuento que se está  contando. Para evitar disputas, se puede establecer un orden para mover la aguja del “reloj”.
En asamblea comentamos cosas especiales que hayan pasado en clase: si un niño ha tenido un hermanito, y lo explica, puede poner su nombre encima de la cara contenta, y la flecha señalándola. Si otro alumno ha tenido se ha enfadado con otro, se hará lo mismo con las caras enfadadas o tristes. Se pueden aprovechar los acontecimientos de la semana para trabajar las emociones con los pequeños y de esta manera hacerles conscientes de cómo se sienten.

v  El panel de las normas: Sobre una cartulina se preparan dos columnas: una para las situaciones que nos ponen alegres y otras para las que nos ponen tristes. Seleccionamos imágenes con acciones diversas que nos pongan contentos y tristes (pegar nos pone tristes, compartir nos pone alegres, gritar nos pone tristes, etc.), y lo comentamos en asamblea enganchándolas en el lugar que le corresponde.  Lo bueno de esta actividad son las nuevas aportaciones de los niños que se salen de las propuestas iniciales; así añadimos  propuestas de los alumnos: sacarse mocos, romper las cosas (que se deciden donde se han de colocar).

v  Los corazones de los sentimientos: se preparan unos corazones, y cada uno de ellos lleva pegado una fotografía de una expresión recortada de una revista (triste, contenta, enfadada). Cada día en asamblea hacemos la pregunta: ¿cómo me siento hoy? Los niños han de elegir el corazón de la expresión que se ajusta más a cómo se sienten y explican el por qué.  Con esta actividad los pequeños expresan oralmente sus emociones y les ayuda a aprender a ser conscientes de ellas y que se siente con cada una.


1 comentario:

  1. Uno de los aspectos importantes que es necesario trabajar en la educación es las “emociones”, ya que coadyuva a que los alumnos sean pacientes, participativos y empáticos, de igual forma favorece el desarrollo de la confianza básica como sustento para la formación de la persona.

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